Se ha confirmado el secuestro de los miembros del Centro de Documentación y Violaciones sirio, entre los que se encuentra la abogada y defensora de derechos humanos Razan Zaitouneh, colaboradora en proyectos de NOVACT y fuente de información sobre las violaciones de derechos humanos en el país para la organización.
Después de varias informaciones que apuntaban a una acción violenta en el Centro de Documentación y Violaciones sirio (VDC), por sus siglas en inglés) en la ciudad de Douma, se ha confirmado que un grupo de hombres armados y enmascarados asaltaron el Centro el pasado 9 de diciembre por la noche. Secuestraron a la abogada y defensora de derechos humanos Razan Zaitouneh, al activista Wael Hamada, al abogado y poeta Nazem Al-Hamadi y a la ex prisionera política Samira Al- Khalil, además de destrozar los documentos y materiales de trabajo.
El autor sirio Yassin Al Haj Saleh, esposo de Samira Al- Khalil, utilizó su página de Facebook para anunciar el secuestro de su esposa y suplicar a «cualquiera que pueda ayudar a hacer algo sin demora.»
El Ayuntamiento Local de Douma condenó, en un comunicado emitido el día 10 de diciembre, lo que describió como un «acto de traición que se asemeja a los cometidos por el régimen de Assad.» A través de la declaración, el Consejo exigió a todas las facciones de oposición armada y a las fuerzas revolucionarias, que operan sobre el terreno, el que se tomaran en serio el asunto y trabajar en la inmediata liberación de las personas secuestradas.
Assaad Al-Ashi, miembro de los Comités de Coordinación Local de Siria (LCC, por sus siglas en inglés), informó que «los secuestradores han planeado previamente la operación, ya que parecían estar íntimamente familiarizados con la zona. Y es que las personas locales y vecinos no han señalado que notaran algo sospechoso», y agregaron que, «si bien el Centro ha sido saboteado, ninguno de sus contenidos fueron robados.»
Por otra parte, una fuente militar afiliada al Frente Islámico al Este de Al-Ghouta, negó cualquier participación en los incidentes de los combatientes del Frente y ningún otro grupo se ha atribuido la responsabilidad, por el momento.
Amenazas a Razan Zaitouneh
[pullquote align=»left»]»Me gustaría recordar al mundo que el pueblo sirio, que fue víctima de todos esos crímenes y aún así sigue paciente y persistente, son personas que merecen mucho más que silencio cómplice o tímidas críticas de aquellos que han dejado de hacer referencia a este régimen en la Corte Penal Internacional a pesar de reconocer sus crímenes». Razan Zaitouneh[/pullquote] La abogada y activista por los derechos civiles Razan Zaitouneh ha escrito con frecuencia sobre los delitos, tanto del régimen como de grupos dentro de la insurgencia. Junto con otros miembros de la LCC y del VDC, informó de la noticia de ataques con armas químicas cerca de Damasco, que movilizó a toda la comunidad internacional. También, en un artículo publicado el 1 de diciembre, cuestionó el Estado Islámico de Irak y as-Sham (ISIS) durante el secuestro de un joven médico, aseverando que la liquidación de las personas activistas por los derechos humanos era el complemento perfecto al trabajo del régimen de Assad.
La abogada y activista había recibido amenazas directas de personas no identificadas el pasado 25 de septiembre. Hombres armados abrieron fuego cerca del lugar donde se refugiaba, en East Al-Gouta. La amenazaron diciendo que si no huía de la zona dentro de tres día la matarían. Además, tiempo antes fue objeto de una campaña de desprestigio, que la acusaba de espía y de trabajar para el régimen como un agente doble.
Razan Zaitouneh, una de las personas fundadoras de la LCC, y coordinadora general del VDC, había sido detenida por el régimen sirio en varias ocasiones en el pasado. Muchos periodistas y activistas se sorprendían por su decisión de permanecer en la clandestinidad en los suburbios de Damasco junto con su equipo. Pero siempre los justificaba diciendo que su presencia en el centro del conflicto le daba una vista única sobre los eventos que arruinaban a su país.
Zaitouneh ha recibido varios premios, incluyendo el Premio Anna Politkovskaya por su trabajo con las mujeres en la guerra y es una de las personas denominadas como Foreign Policy‘s Global Thinkers.
Campaña internacional
Activistas de la sociedad civil, escritores, periodistas y abogados han pagado un alto precio durante el conflicto en Siria. Han sido víctimas de homicidios ilegítimos, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y torturas, así como otros malos tratos a manos de las fuerzas de seguridad del gobierno y, más recientemente, se han convertido en objetivos para los grupos armados de oposición que desaprueban sus actividades por exponer las violaciones de sus acciones. Ante esta situación, organizaciones internacionales que trabajan en la defensa de los Derechos Humanos, como Amnesty International, Human Rights Watch, Humanist Institute for Cooperation with Developing Countries (Hivos), International Institute for Nonviolent Action y más, han iniciado una campaña bajo el nombre Siria: la abogada de Derechos Humanos Razan Zaitouneh y sus tres compañeros deben ser liberados ilesos, en la que reclaman que “todas las partes en el conflicto deben cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario, que prohíbe el secuestro de civiles, la toma de rehenes y la tortura».








