El tribunal militar israelí de Ofer ha pospuesto la condena del activista Abdallah Abu Rahma al 23 de febrero.
El pasado domingo 8 de febrero se celebró el juicio que podía llevar al activista Abdallah Abu Rahma a prisión por quinta vez. Finalmente, se vuelve a posponer la sentencia final al 23 de febrero. Abdallah iba a ser juzgado el día 1 de diciembre de 2014, pero finalmente la sentencia se pospuso al 8 de enero de 2015, ahora al 23. Los abogados del activista lo ven como algo muy positivo y piensan que no entrará en prisión.
El pasado 21 de octubre de 2014 la corte militar de Ofer, cerca de Ramallah, le declaró culpable por interferir en el trabajo de un soldado durante una manifestación pacífica conmemorando la Naqba y en solidaridad con los presos políticos, muchos de ellos en huelga de hambre. Todo ello amparándose en la Orden Militar número 101 “sobre la prohibición de actos de incitación y propaganda hostil”, dictada en 1967 y aún en vigor, que sostiene que el Estado de Israel podría castigar con hasta 10 años de prisión a las personas que se reúnan en grupos de 10 o más “con fines políticos o para un asunto que pudiera ser interpretado como tal”.
La apuesta de Abdallah por la acción noviolenta y su decisión de luchar por los derechos humanos en Palestina le han puesto en el punto de mira de los tribunales de Israel. «A pesar de que no hay cargos claros contra él, el hecho de ser un activista muy conocido es visto como una amenaza y una razón suficiente para encarcelarlo», comentan en un comunicado desde el Palestinian Popular Struggle Coordination Committee, un movimiento popular que se opone a la construcción del muro, a la ocupación y a la expansión de los asentamientos, denunciando la violación de los derechos humanos de la población palestina bajo el apartheid israelí y del que Abdallah es miembro.
Organizaciones de derechos humanos, activistas y consulados internacionales de Francia, España, Suecia, Finlandia y Reino Unido han mostrado su apoyo asistiendo a la sentencia del tribunal, que también contó con la asistencia de muchos medios de comunicación. Y es que el antiguo profesor de primaria de Bil’lin es también un activista pro derechos humanos reconocido por la Unión Europea.
Pase a la sentencia, las organizaciones de derechos humanos siguen en marcha con su campaña y recogida de firmas al considerar que la detención y posible encarcelación del activista supone una persecución a la lucha y la protesta contra la vulneración de derechos constante que sufre la población palestina.








