Comunicado: #ResistGasteiz: Vitoria-Gasteiz y la acción noviolenta

«La desobediencia civil es una de las formas mas eficaces de denunciar la injusticia. La imagen de la policía golpeando brutalmente a ciudadanos indefensos y pacíficos hace que el apoyo popular se ponga en contra de la policía debilitando al poder y fortaleciendo la causa de los manifestantes. Aunque los cambios sociales son lentos, ese camino nos permite avanzar a paso de gigante.»

Pepe Beunza. Primer objetor de conciencia por la noviolencia en 1971 y miembro del consejo asesor de NOVACT.

El pasado 17 de Mayo, una manifestación multitudinaria, de cerca de 8.000 personas, recorrío las calles del centro de Vitoria-Gasteiz, contra la condena de seis años de prisión que la Audiencia Nacional ha impuesto a 7 jóvenes vascos por su pertenencia a la organización Segi. Cuatro de ellos habían sido detenidos once días antes por agentes de paisano de la Ertzaintza; otros tres consiguieron evadir la detención y permanecieron escondidos hasta los días de las movilizaciones masivas.

Durante dos días, la plaza de la Virgen Blanca, una de las más importantes de Vitoria-Gasteiz, fue protagonista de una acción de desobediencia civil que contó con la presencia de miles de personas disfrazadas con pelucas, pañuelos, máscaras y ropas de color naranja. Así se camufló la identidad de las personas asistentes, pudiendo evitar la identificación de los tres jóvenes -Aiala Zaldibar, Igarki Robles e Ibon Esteban- que aún permanecían en libertad.

El lunes 18, a las 8:40 de la mañana, la Ertzaintza llegó a la plaza para desalojar a las cerca de 200 personas que permanecían allí desde la tarde anterior. Cogidas por los brazos, ligadas con barras de hierro y embadurnadas en pintura naranja resistieron durante más de dos horas los estirones, golpes de porra y amenazas de la policía vasca.

Desde NOVACT:

  • EXIGIMOS que se tomen las medidas necesarias para garantizar que las personas arrestadas o detenidas por las autoridades durante las manifestaciones reciban un trato justo y humano; y se informe de manera transparente sobre tales detenciones. Asimismo, recordamos que el poder discrecional de la policía para efectuar arrestos está limitado, entre otros, por la prohibición de arbitrariedad. Sobre todo, apuntamos esto ante las denuncias de declaraciones de culpabilidad forzadas en comisaría. Según destacaron familiares en una rueda de prensa realizada el pasado 19 de mayo en Iruñea.
  • DENUNCIAMOS la violencia policial ejercida en el desalojo y traslado de las diferentes activistas a los furgones policiales, y recordamos que en el ejercicio del uso de la fuerza policial deben observarse los principios de necesidad, proporcionalidad y precaución, de conformidad con la legislación nacional y las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
  • INSTAMOS a los partidos políticos a que sigan trabajando por una paz duradera en el País Vasco, evitando la violencia de todas las partes, incluidos los cuerpos de seguridad del Estado. Para ello, se debe legislar y revisar los protocolos existentes para contar con unas fuerzas policías o de seguridad adecuadamente formadas, profesionales y disciplinadas capaces de controlar y dispersar manifestaciones pacíficas sin recurrir a la fuerza.
  • DESTACAMOS que el Aske Gunea (espacio liberado), que se llevó a cabo en la capital alavesa, es un claro ejemplo de acción noviolenta que viene desarrollándose en territorio vasco desde hace unos años. Además de ocupar de manera pacífica y legítima un espacio publico, también se desarrolla la acción de desobediencia civil Herri Harresiak, muros humanos, que evitan la detención de activistas condenadas por motivos políticos. Esta es ya la cuarta ocasión que se utiliza ésta estrategia, anteriormente se había realizado en las localidades de Ondarroa, Donosti y Gernika.