Después de haber sido varias veces limitado de su libertad de moverse y vivir en su tierra, Daoud al-Ghoul de 32 años, fue finalmente detenido por las fuerzas militares de ocupación Israelí el pasado 25 de Junio en Jerusalén.Cabe destacar que Al-Ghoul había sido desplazado de la ciudad donde había nacido y crecido, Jerusalén, el 30 Noviembre de 2014. El desplazamiento fue seguido por la prohibición de viajar por Cisjordania y también de viajar al extranjero hasta Octubre 2015. La detención de Al-Ghoul será revisada y probablemente extendida.
No han sido declaradas públicamente las razones de su detención ni de las previas limitaciones de su libertad de viajar y desplazarse. Al-Ghoul es residente en el barrio de Silwan en la parte este de la ciudad de Jerusalén, pero tras su expulsión ha sido forzado a vivir en Haifa. Los ataques a Al-Ghoul empezaron después de su vuelta de Bruselas, donde el 17 de Noviembre de 2014 él había hablado en el Parlamento Europeo del problema de las restricciones y infracciones hechas por los Israelí sobre el trabajo de los palestinos y palestinas del Health Work Committees en Jerusalén, así como de la limpieza étnica y las amenazas realizadas a todos los palestinos y palestinas de la ciudad por parte de las fuerzas militares israelíes.
Al-Ghoul es conocido a nivel internacional por ser defensor de los derechos humanos. Ha participado en el World Social Forum y en diversos eventos internacionales en defensa de los derechos y libertades de palestinos y palestinas. El Health Work Committes de Jerusalén para el que trabaja Al-Ghoul, ha sido cerrado por los militares israelíes en Mayo. Esta organización fue establecida en 1985 para dar atención medica en Palestina. En la oficina en Shuafat, Jerusalén del Este, desde el 1990, el programa de salud escolar ha proveído exámenes médicos, radiografías preventivas, vacunas y educación para la salud para estudiantes en más de 62 escuelas de Jerusalén.
Su desplazamiento y detención son violaciones de la Declaración de los Defensores de los Derechos Humanos y del Convenio Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos del UN. A la hora de su desplazamiento de Jerusalén, Al-Ghoul dijo: » No tenemos miedo. Estamos luchando por nuestro futuro y no tenemos nada que perder. Rechazamos estas decisiones. Esta es nuestra tierra. Es nuestro derecho vivir en nuestras casas, en Jerusalén. Tenemos que parar a Israel y sus políticas racistas de limpieza étnica, castigos colectivos y desplazamientos forzados. Pido a la comunidad internacional su intervención.»
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