Neumáticos por demoler

IMG_1722“Hace unos meses los colonos  que viven en aquella  colonia –señalando hacia la montaña al norte – se quejaron y solicitaron a las instancias militares israelíes la demolición de la escuela, ahora las autoridades han ordenado su demolición inmediata”. Relata un colega  de una ONG palestina con quien el equipo de Novact se ha trasladado a visitar la comunidad beduína palestina de Khan Al Ahmar el día que se preveía la sentencia de demolición en la Corte Suprema israelí de la escuela “de neumáticos”.

La colonia cercana es Kfar Adumin y se encuentra a unos 5 kms aproximadamente de la comunidad de Khan al Ahmar, en el gobernorado de Jerusalén y próximo a la colonia de Maale Adumin, uno de los asentamientos más extensos de Cisjordania, y clave para la estrategia del Estado de Israel de dividir y aislar el norte del sur de Cisjordania.

En las precarias estructuras de dicha comunidad viven alrededor de unas 150 personas que en el 1952 (cuatro años después de la “catástrofe” palestina –Nakba-) fueron expulsadas del Negev por las fuerzas militares israelíes, y se asentaron en las áreas periféricas de Jerusalén (zona posteriormente llamada E1).

Debido a las restricciones de construcción de la población palestina de área C (territorio definido desde la firma de los acuerdos de Oslo bajo completo control administrativo y militar por las autoridades israelíes y que supone más del 65% del territorio de Cisjordania), en 2009 la ONG italiana Vento di Terra propuso construir una escuela de neumáticos (2.200 apoyados los unos sobre otros) y barro, ya que el Estado de Israel prohíbe construcciones de cemento, y así garantizar el derecho básico a la educación a los niños y niñas de la comunidad y comunidades vecinas. De hecho, incluso para este tipo de instalaciones se requiere un permiso por parte de las fuerzas militares israelíes. Y en los últimos 5 años sólo un 1.5% de los permisos han sido concedidos.

Su demolición supone una grave violación de los art. 49 y 53 de la IV Convención de Ginebra que prohíbe explícitamente a la potencia ocupante la transferencia forzada de la población civil y las demoliciones.

Pero este no es un caso aislado. En estos momentos alrededor de 46 áreas en la zona central de Cisjordania ocupada se encuentran en riesgo de ser expulsadas y transferidas debido al plan ilegal de anexiones de tierra y expansión de asentamientos del Estado de Israel.

Tan sólo en el mes de agosto más de 50 personas han quedado a la intemperie debido a las demoliciones que se han llevado a cabo en Umm al-Khair y en Maazi Jaba, ambas en la zona E1 al este de Jerusalén. De entre ellos hay 32 menores, y ambas comunidades ya habían sufrido al menos otras 3 demoliciones en los pasados 3 años.

“Parece que para los colonos esta escuela a la que asisten 162 estudiantes no tiene ninguna utilidad social. Sin embargo, decidimos comenzar el año escolar – y reducir nuestras vacaciones escolares- dos semanas antes de lo esperado para hacer un llamamiento de lo que supondría para estos niños y niñas no tener escuela, que ya sólo ofrece hasta el noveno grado – 16 años –  y después la mayoría no continua con la educación por las necesidades económicas de la familia y las dificultades de desplazamiento”, afirma la directora de la escuela en su despacho de latón y suelo de maderas que no logran aislar ni el frío ni el calor.

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De hecho, la escuela más cercana de otra comunidad beduina se encuentra a unos 45 minutos a pie de distancia. Ya para asistir a «la escuela de neumáticos” los escolares cruzan la carretera por debajo de la misma. Una suerte de túnel de no más de 1 metro de diámetro que pasa por debajo de la carretera israelí, para que así los niños no sean vistos por los conductores. Invisibles.

Suena el timbre que avisa del recreo. Y la estructura retumba. La primera semana de escuela para los niños y niñas, que ya son conscientes de que su futuro con sus compañeros de clase puede llegar a su fin muy pronto. Y es que no es la primera vez que esta escuela corre riesgo de ser destruida por las fuerzas de ocupación. Desde su fundación ha estado bajo orden de demolición, sólo un mes después de que la escuela abriera sus puertas, y luego en 2012 y en 2014.

El abogado Shlomo Lecker apeló a la decisión a la Corte Suprema israelí en representación de la comunidad beduina en todas las ocasiones. También en ésta. Por ahora, ha sido pospuesta en dos ocasiones en la última semana, y la decisión final se toma hoy 31 de agosto de 2016.

Quizá la movilización por parte de la sociedad civil palestina, la internacional y las representaciones diplomáticas europeas e instituciones internacionales logren contribuir a evitar la demolición.

La escuela se ha convertido en un símbolo del derecho a la educación y de la capacidad de resiliencia de la población palestina bajo ocupación. Y, a la vez, pone en evidencia lo que va más allá de los planes de anexión de territorio por parte de las autoridades israelíes, que la educación de los palestinos y palestinas también es percibida como un riesgo.

© Foto 1: Escuela de neumáticos. Fuente: Vento di Terra

 © Foto 2: Comunidad de Khan Al-Ahmar y al fondo punto de control israelí. Fuente: reuters 2016.