Voices: Declaración de organizaciones egipcias de derechos humanos sobre la situación en el país

Una asamblea no violenta  y pacífica  no justifica el castigo colectivo – Grupos de derechos humanos condenan la violencia letal contra las personas manifestantes y los actos terroristas de la Hermandad Musulmana. 

Las organizaciones de derechos abajo firmantes condenan el uso excesivo de la fuerza perpetrado ayer por las autoridades de seguridad al dispersar la sentada a favor de los Hermanos Musulmanes (HM) y sus partidarios en la plaza Rabia al-Adawiya en la gobernación de El Cairo y en la plaza Nahda en Giza. La acción causó centenares de muertos y miles de heridos graves, así como docenas de cuerpos quemados en circunstancias aún no explicadas. Creemos que el aparato de seguridad podría haber evitado esta tragedia humana si se hubiera cumplido con las normas y estándares internacionales para la dispersión de las asambleas. Por otra parte, en las últimas semanas, las autoridades de seguridad no han podido cumplir con su deber de adoptar las medidas legales necesarias para proteger la seguridad pública y los ciudadanos, en especial los residentes y transeúntes en las citadas dos zonas, que a su vez permitió armas, municiones, y los bastiones de entrada en la asamblea y que condujo a la muerte, la tortura y a agresiones físicas hacia periodistas.

Que algunos de los participantes en la sentada y sus dirigentes cometieran actos delictivos, estuvieran en posesión de armas, y se dedicaran a la violencia no da a las autoridades de seguridad la licencia de imponer castigos colectivos y el uso de una fuerza excesiva al dispersar la sentada, de acuerdo a las normas internacionales relativas al derecho de reunión pacífica. Por otra parte, los líderes en la toma de decisiones, en la elección de utilizar la fuerza excesiva, no mostraron la debida consideración a la contención de la violencia como represalia hacia el HM y sus partidarios, aunque los ataques contra los egipcios coptos y la incitación pública al terrorismo comenzó hace varias semanas. Esto plantea preocupaciones adicionales sobre la competencia de política y de seguridad de toma de decisiones en este momento crítico, sobre todo en relación con las consecuencias para los derechos humanos. De hecho, las políticas y las prácticas llevadas a cabo por las autoridades frente a las dos asambleas, sumadas a la destitución del presidente Morsi el 3 de julio y la protesta de ayer, representan un completo fracaso para aplicar el estado de derecho y el respeto a los derechos de los ciudadanos/as, el derecho a la vida y a la seguridad, y la incapacidad de comprender las repercusiones políticas de la mala administración de la crisis en las últimas seis semanas. Como resultado, se ha dado el mayor número de personas muertas en una asamblea política desde el 28 de enero del 2011 y mientras las vidas de las personas están en riesgo en los próximos meses y años debido a un posible aumento de los actos terroristas.

En respuesta a la toma de las asambleas, los miembros y simpatizantes del HM aterrorizaron a los ciudadanos de la capital y otras provincias e intentaron asaltar varias instalaciones gubernamentales y comisarías de policía, matando a algunos oficiales. También atacaron iglesias en el Alto Egipto y el Sinaí, destruyendo e incendiando varios de ellos, y amenazaron a los ciudadanos cristianos con más violencia física en varias ciudades. Aunque las organizaciones abajo firmantes previamente advirtieron a la HM sobre tal conducta deplorable y pidieron que se detuviera la incitación contra los cristianos, el grupo no tuvo en cuenta estas peticiones y no mostró preocupación por la vida de los ciudadanos/as que dice ser legítimamente facultado para gobernar.

La ampliación del alcance de estos actos criminales indican que la Hermandad Musulmana ha decidido iniciar la violencia política y el terrorismo, por el momento, en lugar de dedicarse a la autocrítica y reconocer su incapacidad para mantener la confianza de los ciudadanos que votaron por él, el grupo busca impulsar al país hacia una guerra civil, una posibilidad  que ya pasó por sus cabezas en noviembre. En diciembre, los partidarios de la HM mataron a sus opositores políticos y otros torturados, mientras que líderes de la Hermandad comenzaron a fomentar la incitación sectaria anti-cristiana. La incitación y amenazas contra coptos continuaron sin cesar hasta las manifestaciones del 30 de junio y, con la destitución del Presidente Morsi el 3 de julio, se transformó en la violencia sectaria, que fue sancionada por la HM, tanto por su silencio cómplice y su negativa a condenar estos crímenes, como por la continua retórica anti-copta escuchada a los líderes del grupo en el escenario de Rabia al-Adawiya. A pesar de esto, el aparato de seguridad no tomó ninguna medida para proteger la vida de los ciudadanos/as cristianos/as y sus lugares de culto, y por lo tanto, no se asumió la responsabilidad de no poner fin a la violencia.

Las organizaciones abajo firmantes temen que el aumento de terrorismo y la amenaza de una guerra civil pueda llevar a las autoridades a tomar nuevas medidas excepcionales para proteger la vida de los ciudadanos/a, y que  el Estado no adopte de inmediato un plan serio para contener la violencia y restablecer el proceso político secuestrado por las  soluciones de seguridad en la capital y, antes de eso, el Sinaí, donde ésta seguridad no ha podido proteger incluso estaciones de policía e instalaciones gubernamentales. Aquí observamos que la nueva autoridad política después del 30 de junio tienen la necesidad de evitar los errores de los gobiernos anteriores que ignoraron las demandas de seguridad y la reforma política.

De nuevo,  instamos a los miembros y simpatizantes de la Hermandad Musulmana, al cese inmediato de la violencia y la incitación a la violencia contra los ciudadanos/as cristianos/os y opositores políticos del grupo, denunciamos a los líderes HM que incitaron o han practicado la violencia, pedimos que acepten el resultado del alzamiento político del 30 de junio, insistimos en una vuelta a la política pacífica, y a desarrollar el discurso religioso y político del grupo. Por último, reiteramos nuestras exigencias de una investigación independiente sobre la ejecución extrajudicial de ciudadanos/as desde el 3 de julio y el enjuiciamiento de todos los directamente involucrados.

Los grupos abajo firmantes también exigen una rendición de cuentas por la causa de las numerosas muertes de ayer y la quema de decenas de cadáveres durante la toma de la asamblea. Pedimos más recursos para la investigación de los líderes de la HM y simpatizantes que participan en la incitación al odio religioso, la violencia, la tortura, los asesinatos y los ataques a periodistas y el enjuiciamiento de toda persona que participe en estos delitos.

Organizaciones firmantes: 

1.     Cairo Institute for Human Rights Studies
2.     Arab Network for Human Rights Information
3.     Arab Penal Reform Organization
4.     Association for Freedom of Thought and Expression
5.     Egyptian Center for Economic and Social Rights
6.     Egyptian Initiative for Personal Rights
7.     Hesham Mubarak Law Center
8.     Nazra for Feminist Studies
9.     The Human Rights Association for the Assistance of the Prisoners

© Texto de Egyptian Initiative for Personal Rights publicado el 15 de Agosto

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