Cuatro años después del inicio del Movimiento 20 de febrero en Marruecos, que abrió una etapa de transformación democrática del país, y tras la aprobación de una nueva Constitución en 2011, desde NOVACT observamos con preocupación la regresión del Estado Marroquí en el respeto a los derechos humanos, traducida en una serie de prácticas contra las asociaciones y los defensores y defensoras de derechos humanos, haciéndonos recordar la cara más dura del pasado marroquí.
Ayer 15 de febrero 2015, la policía marroquí y otras autoridades de Rabat invadieron la sede central de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH). Un total de 40 personas (entre policías vestidos de paisano y representantes de la administración de Rabat) armados con herramientas de hierro para romper las cerraduras de la sede de dicha asociación, intentaron acceder por la fuerza a la sede central de la AMDH. Al no conseguirlo, cuatro de ellos golpearon a Rabea Bouzidi, miembro de la administración central de la asociación, para quitarle la llave y poder así acceder al local. Dos periodistas franceses de la cadena France 3, que se encontraban en la sede de la asociación (Jean-Louis Perez y su cámara Pierre) fueron arrestados y sus equipos confiscados bajo el pretexto que contenían grabaciones realizadas en otros lugares.
Según las primeras informaciones, los periodistas llevaban días trabajando en un documental sobre el Movimiento 20 de Febrero, que celebra su cuarto aniversario el próximo jueves. Los reporteros habían pedido permiso para grabar en Marruecos al Centro Cinematográfico Marroquí, sin recibir respuesta administrativa. A falta de contestación oficial, decidieron iniciar el documental y, tras una continua persecución en su rodaje por parte de la policía marroquí y las autoridades de Rabat, finalmente ayer a las 19.00 horas fueron detenidos en la sede de Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH).
Este acto se suma a la escalada de la represión del derecho de asociación hacia el movimiento de derechos humanos en Marruecos, iniciada el mes de julio de 2014, con una serie de prácticas autoritarias que vulneran derechos y libertades reconocidos en el Pacto Internacional de Derechos civiles y Políticos, que Marruecos ha firmado y ratificado, como se expone a continuación:
(1) Injerencia arbitraria en las sedes de las asociaciones
La entrada de la policía marroquí y otras autoridades locales en la sede de la AMDH no es un hecho aislado en Marruecos. En diciembre de 2014, el mokadem de Agdal, Rabat, (figura auxiliar de las autoridades) entró propio motu, sin autorización administrativa, en la sede de la Asociación Marroquí de Periodismo de Investigación (AMJI) e increpó al personal de dicha asociación. Otras organizaciones como la sede de ATTAC Marruecos, el Foro Marroquí de Justicia y Verdad y la Asociación Médica de Rehabilitación de Víctimas de Tortura también han sufrido incursiones y registros nocturnos. Aunque se desconoce su motivación, ya que las entradas fueron realizadas por personas no identificadas, los incidentes revisten la apariencia de injerencias arbitrarias y registros no autorizados, y se descarta el robo, puesto que no se apreció en ninguno de los casos la falta de ningún objeto de valor.
(2) Limitaciones al ejercicio de la libertad de asociación
(a) Restricción injustificada de actividades asociativas
Desde el pasado mes de julio, la AMDH ha visto canceladas, sin motivo de justificcación, un total de 68 de sus actividades desde el mes de julio en todo el territorio de Marruecos por parte del Ministerio de Interior. Algunas de las acciones que se han prohibido son las siguientes: colonias de jóvenes en Salé, Ifrane y Oujda; 22 conferencias de diferentes secciones de esta asociación sobre el movimiento de derechos humanos para la defensa democrática y los derechos humanos, formación en monitoreo de violaciones de derechos humanos en Oujda y Tantan, cinco sit-in de protesta, seis reuniones internas, dos caravanas de sensibilización, además de varias conferencias y actividades varias (aquí puedes consultar el archivo sobre las actividades prohibidas desde julio).
Amnistía Internacional Marruecos ha visto cancelada unas colonias para jóvenes que estaban previstas para el mes de septiembre. Asimismo, una delegación de dicha asociación le fue denegada su acceso a Marruecos el pasado mes de octubre.
Otras asociaciones a las que les han sido prohibidas sus actividades son: la Liga Marroquí de Derechos Humanos (LMDH), ADALA (justicia), el Observatorio Amazigh de los Derechos y las Libertades, World Water Contract Association sección Marruecos, ATTAC, Freedom Now, AMJI, Al-Adl Wal Ihsan (justicia y caridad), Comité de coordinación del movimiento 20 de Febrero.
(b) Denegación a la constitución de asociaciones y a la renovación de sus órganos internos
La Association Droits Numériques (que trabaja para la defensa de la libertad de expresión y la defensa de la vida privada en Internet), la asociación Freedom Now (para la defensa de la libertad de expresión) y ATTAC Marruecos han visto rechazadas sus demandas para constituirse como asociación, a través de prácticas procedimentales que van desde la negación a recibir sus dosieres de regulación a al silencio administrativo respecto a su solicitud de registro.
En esta línea, tanto la AMDH como la LMDH no han podido renovar las juntas directivas de sus secciones locales al negarse la administración marroquí a recibir sus dossieres administrativos, y en otros casos se les ha negado la concesión del certificado de aceptación del cambio de junta. Consideramos que estas prácticas procedimentales vulneran las limitaciones permisibles al ejercicio de la libertad de asociación contempladas en el Pacto, y por tanto, suponen una restricción arbitraria de este derecho.
Ante estos atentados al derecho a la privacidad y al ejercicio de la libertad de asociación de las organizaciones de derechos humanos en Marruecos, desde NOVACT reivindicamos que:
- El Estado de Marruecos cumpla con su obligaciones establecidas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que ratificó en 1979;
- El Estado de Marruecos cumpla con el dahrir 1-58-376 que regula el derecho de asociación en el país
Y, en consecuencia, adopte las medidas necesarias para
- Permitir a las asociaciones de derechos humanos poder desarrollar sus actividades con total independencia, sin verse obstruidas por la acción aleatoria de las autoridades administrativas;
- Detener las restricciones contra el movimiento de derechos humanos de este país, y en especial de la AMDH.








